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Este es un post con historia, la historia de dos hitos franceses. Todo comienza en 1789 con la revolución francesa.
Aquel periodo de violencia, de sublevación por parte del pueblo a la monarquía. Fue una etapa muy dura, y los franceses nunca lo olvidarán. 95 años más tarde, Jules Ferry, presidente del Consejo de Ministros francés por aquel entonces, firmó un acuerdo para que en 1889, conmemorando el centenario de la revolución, se hiciese en París la Exposición Universal.
Por este gran evento y aniversario, algunos ingenieros idearon construir grandes torres en el centro de Paris, cada uno con su propia idea. Después de varios descartes, fueron dos ingenieros de la empresa Eiffel, Maurice Koechlin y Émile Nouguier (con ayuda de Stephen Sauvestre, arquitecto jefe de la empresa), los que diseñaron la torre metálica de 300 metros. A Gustave Eiffel, que en un principio no parecía muy interesado por la labor, el diseño le gustó enormemente y empezó a registrar todos los derechos y patentes posibles sobre esa nueva torre.
Hay que destacar, el gran parecido de Gustave Eiffel con otra persona de nuestros tiempos: Steve Jobs. Los dos son capaces de vender cualquier producto y hacerlo sumamente atractivo. Tras un concurso público, bastante propiciado por Gustave, y con 107 proyectos distintos compitiendo, la torre de hierro de 300 metros es la ganadora. Su construcción comienza en 1887 y terminó en 1889, justo dos meses antes de la inauguración de la Exposición Universal.
Cambiando de asunto, pero que también se inicia con un suceso bastante violento: la Primera Guerra Mundial. Como muchos otros, André Citroën consiguió una buena fortuna fabricando material para los militares, concretamente, obuses. Una vez terminada la Guerra, André decide, en 1919, crear su propia marca de automóviles. Viaja a Estados Unidos para aprender el proceso de fabricación en cadena de Henry Ford. Cuando vuelve a Francia, fabrica siguiendo este método el Citroën A, el primer automóvil europeo fabricado en serie.
Desde entonces, esta marca no ha parado hasta nuestros días, dejándonos en el recuerdo coches míticos como el 2CV o estampas como la palabra “Citroën” en la torre Eiffel (1925).

Pues resulta que este año, la torre Eiffel y la marca Citroën cumplen años. El “faro” de París tiene ya una friolera de 120 años, y los automóviles galos son también unos viejunos: 90 años. Para celebrarlo, Citroën ha organizado un evento especial, en el que desde la página web [http://citroen.com] de la marca de coches, podremos disfrutar esta noche (22 de octubre), a partir de las 21 horas (GMT +1) un espectáculo que unirá a la torre con el lanzamiento del nuevo Citroën C3. Para muestra, este vídeo promocional:
¿Te lo vas a perder?

